Amira
Intento centrarme en el trabajo, pero no puedo. No dejo de darle vueltas a lo que Magnolia ha dicho y hecho. Me doy media vuelta, a medio camino entre la cama y la pared, el mismo sitio donde estoy paseando desde hace más de media hora, y la puerta se abre.
Es el hombre con quien mi mejor amiga se aseguró de que acabase, empleando todos los medios a su alcance. Quiero culparla por haberme mentido, pero me cuesta mantener la indignación. Lachlan no sería mío en este momento de no ser por ella, pero eso no quiere decir que no tenga sentimientos encontrados sobre ella y sus maquinaciones....