Capítulo 53.
Segunda parte.
Unos días habían pasado desde aquel incidente y aunque Andrea quisiera decir que es algo que no se da, con frecuencia estaría mintiendo.
El hombro aún le duele, por suerte el golpe en la cara ya había desaparecido y gracias a las pocas habilidades que tiene como loba.
Pero bueno, con heridas más graves como fue la de su hombro, esta está tomando mucho más tiempo.
—Miren nada más a quien tenemos aquí. — escucho una voz a sus espaldas.
Y Andrea maldijo el estar ahí, lo que menos quería era encontrarse con esa mujer que siempre la ha menospreciado y que ser quien es la...