Faltando media hora para el tiempo acordado, la enfermera se comunicó mediante un mensaje de texto diciéndole que todo ha salido como esperaban y que pasados unos diez minutos de las doce ella llegará con la doctora Madison a ese lugar.
Arnaldo les confirmó la hora a los señores y les pidió que a su mamá no le dijeran que saldrían los tres juntos porque ella también querrá aprovechar el momento y sumarse para entablar comunicación con él.
—¿Qué te traes entre manos, querido nieto? —Preguntó el abuelo.
—No es nada relevante—miente para no levantar sospechas—solo quiero reunirme para degustar un delicioso almuerzo con las personas que me han servido...