Constructora Benzzinca.
A la mañana siguiente, llega Marlon de sopetón a la oficina de Tatiana, quién había llegado muy temprano a trabajar.
—Buen día Tatiana—la mira con mucho recelo y se muestra con serenidad.
—¿Marlon, te puedo ayudar en algo?
—Si Tatiana, viene a que me expliques, porque me dejaste plantado y albergaste falsas ilusiones en mí. Por lo visto, le aprendiste muy bien a Erick—reclama velozmente, y suelta todo lo que tiene reprimido en su interior.
—Lo siento, por favor perdóname. No fue mi intención lastimarte créeme—se excusa Tatiana.
—Discúlpame, por compararte con Erick—rectifica Marlon su actitud.
—Descuida, es el dolor que habla por ti y no tus sentimientos—se...