Apartamento de Tatiana.
La mañana siguiente, están junto con ella sus fieles amigos Dina y Matías. Tati por su parte, ha ignorado completamente a Alí, no atiende sus llamadas y muchos menos le ha abierto la puerta, cuando ha ido a su casa, para darle una explicación de lo suscitado con Ferisha.
—El pasillo parece una floristería encanto—asienta Matías.
—Ni se te ocurra Mati, ingresar un ramo de esos a la casa, ya hablaré con el conserje para, que los vote o los regalé—señala Tati, aún muy molesta con el turco.
—Vaya qué desperdicio. Pero, si realmente el turco es casado, es un rufián de lo peor. Necesitas una limpia...