Los chicos, ya están en el local de Pierre, eligieron hacerlo allí, muy a pesar de la negativa de Pierre. Pero, su primogénito Erick insistió tanto, que no pudo negarse.
—Papá no sabes, te tengo una sorpresa para más tarde.
—Erick por Dios, no soy un chiquillo hijo.
—Papá tranquilo, nunca es tarde para la diversión. Te organice una fiesta, como tiene que ser— Pierre lo mira feliz y preocupado a la vez. Con Erick nunca se sabe.
—Vamos a tomar algo hermanos—se une Erick, a sus hermanos mientras, esperan al resto de los invitados.
—Mira a Erick, Pierre está tan feliz. Con el agasajo para ti, se esmeró tanto—señala...