SILVAN
"Mi señor, por favor... por favor dame una oportunidad", una voz temblorosa resonó por toda la habitación.
Miré al anciano que estaba arrodillado en el suelo. Era mi antiguo servidor, alguien que me había servido con diligencia durante innumerables años.
"Mi señor... ¡por favor, piedad!" Gritó con todas sus fuerzas antes de que las lágrimas comenzaran a correr por su rostro. A su lado, su familia entera también estaba arrodillada. Estaba su esposa e hijos. También trajeron a sus nietos pequeños que comenzaron a llorar al verme.
Los miré desde mi trono. En efecto, toda la familia parecía desesperada y lamentable. Sus vidas estaban en mis manos y buscaban...