— Gracias, Brenda, si no hubiera sido por ti y tus consejos locos, no hubiera tenido la oportunidad de conocer a Patrick… — Comentó Nicole con el corazón lleno de emoción.
— La escritora hubiera encontrado otra manera de metértelo por los ojos… No me agradezcas por eso, ja, ja, ja. — Brenda volvió a carcajearse con entusiasmo cuando se escuchó otra voz en el fondo. — Espera… Tu madre quiere hablar contigo.
— Sí, por supuesto.
— Nicole… — Se escuchó la suave voz de Olivia al otro lado de la línea.
— Mamá, ¿cómo estás?
— Bien, hija, bien… — Olivia suspiró. — Estoy tan feliz, vi la...