— Gracias, señor Ortiz… — Asintió Walter. — Creo que es todo, ¿no? — Walter le sonrió a Nicole con tristeza y nostalgia en los ojos. — Te felicito, tienes una hermosa familia… — Señaló a Olivia que estaba más atrás, esperando a su hija con los trillizos saltando. — Y veo que vienen más en camino… — Walter detalló la barriguita de Nicole.
— Sí, así es y yo…
— No tienes que decirme nada, Nicole… Te deseo de corazón toda la felicidad del mundo, incluso deseo que la felicidad que la vida tenga reservada para mí en un futuro, la tengas tú, porque te mereces todo…
— Walter…...