Sería muy bueno presenciar personalmente el circo que había preparado esa mujer, que además significaría el fin de su prácticamente inexistente carrera.
«¿Qué presentación podría tener lista con tan poco tiempo de anticipación?», pensó Walter sonriente, al tiempo que caminaba hacia la sala de juntas.
Solo de imaginarse a Nicole haciendo el ridículo, le daba la satisfacción a Walter de poder devolverle las humillaciones que él había tenido que soportar los últimos días en la empresa, por culpa de su exesposa.
Y la cereza del pastel era que, con esto, Nicole no tendría otra opción más que renunciar a su trabajo, esa mujer tendría que poner los pies en la...