Después de un rato Joan fue por Joseph para quitarme la manguera con la aguja, porque ya había llenado varias bolsitas o donde van la sangre, al retirar todo me pone un algodón con alcohol para parar el pequeño sangrado.
Joseph - listo
Nikki - gracias
Joan - gracias Joseph, te acompaño
Me levanto de la silla y doy el primer paso caigo al piso golpeándome la cabeza fuerte, escomo sino tuviera fuerza en las piernas.
Joan - ¡Nikki!
Joseph - ¡hija! - corren ayudarme, pero me levanto sola
Nikki - estoy bien
Joseph - no lo estas, te golpeaste fuerte la cabeza
Joan - deja que Joseph te revise...