Jacop.
La brisa fría golpea mi rostro aguijoneando mi piel, trato de ir rápido para que JJ no sienta tanto frio, pero sé que es imposible que no lo haga, tampoco fue que se puso la gran cosa para venir a casa.
Después de unos 10 minutos estamos subiendo las escaleras del frente del edificio tiritando de frio ambos, reímos al entrar y me observa, con su índice toca la punta de mi nariz y me espeta
– Rudolf – rio y le digo haciendo el mismo gesto
– Lo mismo digo – ambos reímos mientras caminamos abrazados al elevador.
Una vez en el departamento, se sorprende al ver ciertos...