Las siguientes dos horas y medias, espero con impaciencia que nos alcance en el patio, estoy tratando de no prestar atención al sentimiento estúpido que se anido en mi pecho en el instante en que él no me siguió, Jacop cuando me vio llegar sin el no dijo nada, pero sonrió sabiendo que algo no estaba del todo bien, di una excusa absurda sobre que luego nos alcanzaría porque estaba resolviendo algo con sus hermanos. Pero hasta ahora no lo ha hecho y en serio ya estoy cabreada
– ¿me vas a contar que pasa? – pregunta Jacop acercándose a mí, me he apartado un poco del grupo para tratar...