Sonreí con picardía mientras enviaba el sms y eche mi cabeza atrás, la última vez que estuvimos cerca de hacerlo fue en mi auto frente a su residencia, había pasado 10 minutos a llevarle algo que necesitaba para una clase y lo había dejado en la cabaña, su mejor lugar para estudiar ahora, durante esos 10 minutos nos besamos con tanta intensidad que me vi tentado a lanzarla al asiento de atrás y follarla allí mismo, pero era mi novia y no se merecía esa clase de revolcones.
JJ: era apto solo para +18 suerte que dentro de unos días cumplo 20, sabemos que si usamos el asiento de atrás...