Ese sonido de placer, hace que un escalofrió me recorra, observo su espalda, su tatuaje, barro su piel con mis ojos hasta alcanzar un par de hoyuelos justo sobre sus glúteos, sonrió porque son la cosa más sexy que he visto en mi puta vida.
– lindos hoyuelos – comento soltando su cabello y posando mis pulgares en ellos, la sujeto con firmeza y comienzo a frotarla con mi pene, la muevo al ritmo que deseo mientras yo también la envisto con mi cadera, su humedad pronto se vuelve mi humedad y la siento escurrirse sobre mí, sonrió de lado, amo la forma en que su cuerpo reacciona a mi...