JJ.
¿Suspiro al escuchar el portazo qué coño le pasa? Dudo un momento, pero no tiene caso, adoro pelearme con él, pero lo mejor de nuestras peleas es cuando lo arreglamos y no quiero irme a la cama sin arreglar esto, aunque no tenga idea de qué demonios está pasando, me giro y camino por el pasillo hasta detenerme en su puerta abro y está sentado en el borde de la cama mirando al suelo, en cuanto me escucha busca mis ojos y veo que está realmente cabreado, pero no logro comprender por qué, me acerco a él y me agacho frente a el
- te dije que te fueras...