– ¿se nos ocurrirá? – él sonríe y asiente
– Sí, ya pensaremos algo – se encoge de hombros y se tumba junto a mi mirando al cielo, las estrellas brillan y se siente realmente tranquilo e increíble.
– eres genial Eryx James Wolf – susurro y el ríe, se coloca de lado y me rodea con sus brazos
– y tú eres lo mejor que me ha pasado en la vida – sonrió y roso mi nariz con la suya.
Los besos y las conversaciones que tuvimos el resto del rato que estuvimos en el parque, me hicieron sentir la mujer más afortunada del mundo, Eryx cuando quiere puede...