Debo decir que la montaña rusa fue una idea genial, nos subimos las dos veces que quería y casi al final de la segunda vuelta Enzo dijo que no podía más, que se tenía que tener estomago de hierro para resistir. Después de eso subimos a la bailarina, luego las sillas voladoras, después subimos a otra montaña rusa aún más increíble que la anterior y finalmente terminamos aquí, en la noria, donde ambos contemplamos el paisaje debajo de nosotros.
- dime una cosa JJ…- lo observo seria y el continua
- ¿Por qué sigues cerca de los Wolf si no los soportas?...- rio porque ni yo se la respuesta a...