– Eryx hijo – su voz suena rota por las emociones, pero no hay reproche, ni rabia, ni nada, solo dolor.
– Tess yo – comienzo de espaldas sin mirarla
Una de sus manos se cierra en mi muñeca y tira de mí hacia un costado a un grupo de sillas, se sienta en una y me señala la que está junto a ella. Armándome de valor, suspiro y hago lo propio, tomo el lugar señalado y espero
– Quería discúlpame por la actitud que han tenido Jacop y Mike contigo – sus palabras me sorprenden y me hacen girar el rostro para verla como si le estuviese saliendo una...