Eryx se inclina y la quita para dejarme verlo, el cachorro mira a su alrededor y en cuanto ve a Eryx suelta un ladrido de los más cuchi y me abalanzo sobre él, en cuanto siente mis manos a su alrededor comienza a moverse tratando de mordisquearme, cuando lo pongo frente a mi cara que me ve, me ladra una vez más y luego comienza a intentar lamer mi cara, comienzo a reír a carcajadas y lo abrazo.
– Es hermoso – susurro mientras la cosita peluda deja besos por todo mi cuello
– Oficialmente ese pequeño saco de pulgas acaba de patearle el culo al resto de nuestros obsequios...