– eres caprichoso y te comportas como un niño justo ahora
– Puede, pero un niño jamás haría esto – y sin más pega sus labios a los míos
Me besa con suavidad, pero con intensidad, llevo mis manos a su cuello y correspondo el beso, ¿por qué?, simple, porque soy como agua entre sus manos, el profundiza el beso y yo suspiro, cuando sus dientes atrapan mi labio, tira un poco de él, lo siento sonreír y sin decir o hacer algo más vuelve a apoderarse de mi boca, esta vez es un beso apasionado, intenso, sus manos están abiertas sobre mi espalda pegándome a su cuerpo, el aroma...