Ava.
En algún momento una dulce voz llegó a mi inconsciencia, era una voz atrayente, era una voz que por un momento me hizo recordar a la de mi madre, antes que fuera maltratada por la manada, y mi maldito hermano, como represaría por ser la amante del Alfa, mi padre.
- “Despierta preciosa, ya has descansado suficiente, querrás saber que ha pasado con La Luna.”- me dijo la voz, haciendo que mis ojos se abrieran de golpe, pensando en Irina.
Me incorpore de golpe, haciendo que por un momento que todo a mi alrededor, girara.
- “¡Eh! ¡Con calma! Que lo que te inyectaron aún se encuentra en tu...