Ava.
- “Dime Luna, ¿Qué pasa por tu cabeza?”- le dije a Irina, mientras recorríamos las diferentes tiendas del gran centro comercial, donde los gemelos, con cara de sufrimiento, y lloriqueando como críos, nos habían llevado.
- “Aun lo estoy pensando.”- me dijo mirando los expositores de ropa que había delante nuestra, mientras recorría distraída la tienda exclusiva donde habíamos entrado.
Por lo visto, cuando el Alfa dio la orden de que nos llevaran a comprar, había sido muy específico de qué tiendas, y en qué centro comercial, debíamos ir. Al principio nos chocó cuando entramos, y vimos el nivel de lujo y opulencia que tenía, y más cuando, enseguida,...