Narrador.
Casa de la manada, habitación de Ailshe, Condado de Wicklow, Irlanda del Sur, hoy.
Ailshe mientras se sumergía en la bañera, no podía sentirse más culpable, por lo que le había hecho pasar a su adorado Walter, y a su valiente Haster, hasta Clarise se sentía culpable y se lo hizo saber.
- “Creo que hemos sido injustas, Ailshe, casi no me muero cuando oí aullara a Haster. Y quería pararlo todo, para protegerlo. Tras nuestra promesa, ellos tuvieron que oírnos gemir de dolor, caer, herirnos, decenas de veces, ¿sabes lo que ha tenido que ser para ellos, eso?”- le dijo Clarise, enfadada, tanto con ella misma, como con...