Edan llegó al aeropuerto y Diego ya lo esperaba con varios policías, quienes se encargarían de llevar a Ricardo a prisión.
Solo fueron diez minutos, en los que Edan se sintió triunfante, al ver con sus propios ojos como esposaban a Ricardo, le leían los derechos y los cargos por los que sería acusado.
Además de entregar al verdadero culpable, Edan les entregó a los oficiales un par de vídeos, el primero, en dónde Ricardo confesaba, y el segundo, en dónde Rebeca, la mujer con la que convivía, verificaba la confesión hecha por Ricardo, en calidad de testigo.
Pero fueron solamente diez minutos, en los que Edan sintió completo alivio,...