Llegamos de vuelta a casa de Travis con la barriga llena, los músculos doloridos y los ojos caídos, y cuando Gemma se ofreció a meter a Jazmín en la cama, yo decliné., —No, no, puedo hacerlo yo —Ella me miró de forma extraña, a lo que ignoré sonriendo y diciendo., —Has hecho mucho por nosotros hoy. Deberías ir a dormir un poco.¨
Como no quería discutir, Gemma se limitó a bostezar mientras asentía con la cabeza, y luego respondió., —De acuerdo, pues buenas noches —
Llevé a Jazmín con cuidado a las escaleras después de que Gemma subiera, y después de quitarle los zapatos y el abrigo, así como cualquier...