Como en el paraíso
Después de que el señor Cavill cerrase aquella puerta, yo aún tarde un poco más en reaccionar de mi estupefacción. Me había quedado con el ánimo picado por aquella situación en la que él me había llevado hasta el extremo, dejándome con las ganas de seguir en aquella misión exploratoria, pues aunque ya para ese punto había tenido la oportunidad de indagar experiencias en el ámbito sexual al lado del señor Cavill, la realidad era que en casi todas las ocasiones me había tocado asumir un rol pasivo que no me había permitido poder explorar más allá de lo que él propiciaba y dictaba, pero yo...