Alianza de muerte
―Adelante señorita Reyes ―me indicó aquella voz que yo recordaba como siempre, con ese tono que procuraba ser inmaculado y preciso en la pronunciación de cada sílaba posible.
― ¡¿Qué demonios ocurre aquí?! ―espeté con un grito que me brotó del alma en el más puro desahogo de mi entera confusión. No había forma de procesar aquella discordancia a la que me enfrentaba y me llenaba de más dudas que respuestas. Mis piernas en ese momento estuvieron a punto de sucumbir a la fuerza que las halaba hacia abajo, queriendo desplomarse por la impresión.
―Por favor señorita Reyes, es preferible que guarde silencio. No queremos que mi...