Llamada inesperada
El rostro del señor Cavill se me presentaba como un regalo llegado del cielo. En sus facciones serenas y calmadas, que podía disfrutar sin ningún tipo de atenuante, descubrí el disfrute del ser enamorado, descubrí lo que significaba vivir por otra persona.
Él se había dormido de manera inesperada, pero eso no me molestó en lo absoluto. Sabía de sobra que él había tenido un día bastante difícil, sobre todo preocupado en tratar de resolver cuanto antes el asunto de aquellos sujetos que habían intentado secuestrarme. No podía enfadarme sabiendo que él había hecho todo durante ese día, incluso el tener que aguantarse a Rebeca, a quien no...