SIETE MESES DESPUÉS. . .
Vivian, se movió inquieta en la cama, al sentir las caricias que su mejilla recibía. Abrió los ojos con pereza y sonrió al ver a Andrew.-
Buenos días, preciosa- le sonríe- amaneces más hermosa hoy.
-Mmmm. . . me ha despertado, señor Smith- se queja.
-Si pero, te he traído el desayuno- le extiende una taza de humeante café, ella sonríe, se sienta en la cama.
-Me malacostumbras- dice después de probarlo- está riquísimo.
-Obra de estas prodigiosas manos- las levanta y mueve los dedos, entonces Vivian sonríe, la atrapa y besa la palma de la mano.
-Banditas manos, Smith.
-Así te he escuchado decir-...