Andrew. . .
Después de esperar cuatro horas, veinte minutos y catorce segundos, mientras Vivian descansaba, y después de quince minutos de suplicas al doctor, logro entrar a la habitación. Se gira con delicadeza y cuando me mira con esos hermosos ojos grises siento ganas de sollozar. ¡Está viva!, ¡viva! Por un momento llegué a pensar que no volvería a verla, que ella no volvería a verme y eso casi me ocasiona la muerte. Camino hasta ella y me veo reflejado en sus ojos, y no puedo evitar las lágrimas de dicha.
-Te ves muy bien, Way- le digo sonriendo mientras acaricio su rostro.
-Quisiera poder decir lo mismo- su...