La fiesta siguió avanzando en medio de risas y alegría, para media noche ya Vivian, compartía y reía feliz, se sentía bien recibida entre aquellas personas. Estaba en una esquina conversando con Alex, Priscila y Hunter, cuando Emma llegó como tornado llevándose a Priss a la cocina suplicándole que le ayudara a decidir qué servir. Entonces la rubia asintió y se marchó con la dulce Emma.-Poseen una amistad envidiable- dijo Vivian de pronto.
-Todos somos muy unidos- le aseguró Alex con esa increíble voz.
-No lo dudo- le dedicó una amplia sonrisa- Es. . . hermoso- dijo y ella misma no pudo reconocer esa palabra dicha de su boca.
-¡ALEX!-...