Andrew. . .
Otro día más sin tener avances, otro día más sin ningún síntoma de mejoría. Me enderezo en la silla y me quedo observándola, se ve tan frágil y pálida, es como si se le escapara la vida de a pocos, sin color en su rostro, sin síntomas de vida. Siento que no podré soportar esto por mucho tiempo, estoy al borde de la locura. Paso el día pegado a su cama. Johanna vino y me acompañó un rato, se fue y a las dos horas llegó Priscila, quién me acompañó largo rato. No me moví ni un instante del lugar, quería estar con ella, quería que abriera...