Narrador.
Sebastián se quedó sin aliento cuando supo que estaba señalando a la persona equivocada, en cuanto Rubén muy sonriente le comentó como Claudia le planteó todo el plan para destruirlo y ella que al escuchar la insistencia con la que habían tocado el timbre de la puerta fue a ver de quienes se trataban a esa hora de la madrugada, estaba estática en su lugar tragando grueso cuando lo oía todo.
—¡Mientes! — le gritó echa un mar de nervios, sin saber de qué otra forma defenderse.
—¿Eso que ustedes tienen en la puerta puede grabar? — Señaló Rubén el moderno intercomunicador.
El hombre es un delincuente de clase...