Narrador.
Matías seguía mirando a Ignacia en espera de que dijera algo, pero se mantenía con los labios cerrados, totalmente muda, haciéndolo sentir aún más desesperado. También veía como ella disimuladamente se frotaba el pecho buscando aliviar el escozor que se instaló en el, pero era en vano su esfuerzo; pues el dolor no se iba a solamente aumentaba.
—¡¿Me has hecho salir del hospital para nada?! — empezó por reclamar el con voz cargada de hastío. Sin embargo, su enfado era más consigo mismo que con ella, por no poder estar tan furioso como quiere y por estar viéndole un lado bonito al hecho de que ella adora a...