Amanda llegó al último escalón y al ver un bulto enfrente solo entrecerró los ojos, pero no se veía qué o quién era, entonces Jhon hablo.
—Quiero que veas la verdad, que veas a un monstruo, que veas a un ser que conocerás quién es realmente, Amanda te presento a “El Domador de Putas”
Hizo presión en el interruptor y se encendieron las luces, dejando ver a Luiggi colgado de sus manos, todo ensangrentado, golpeado, herido y amordazado que miraba a su esposa con lágrimas en sus ojos.
A ella le causo un gran impacto y grito
—¡Luiggi Dios mío!… Jhon, ¿qué es esto? ¿Por qué está así mi esposo?...