Cuando llegaron a la clínica subieron en el ascensor cuando se abrieron las puertas, Jenna salió veloz, pregunto en donde estaba su abuelo, su abuelita Carla la vio y se unió a ella la agarró cariñosa del brazo diciendo.
—Mi niña, ven… acá está tu abuelo —entraron a la habitación, cuando Jenna vio a su abuelo lleno de tubos y vendas, sus ojos se llenaron de lágrimas y sollozo hablando
—Abuelito, yo te causé esto, perdóname yo te amo mucho —se sentó a su lado y agarro una de sus manos para besársela a miradas tiernas de su amada abuelita
—Mi vida, no tienes la culpa de nada, fue ese...