—¿Está bien?— pregunto un mozo acercándose a ella.
Levanta su cabeza que tenía apoyada encima de la mesa —Si, eso creo — sostiene.
Ya estaba perdiendo por completo la cabeza, no había más que hacer y Melo se sentía pérdida. Lo único que pudo resolver es ir en busca de su celular en esa enorme cartera que tenía y revisarlo por completo. Envío dos mensajes a Kev pidiendo por él y después a Hugo. La persona que más rápido llegó fue su amigo, se sentó a su lado —¿tan mal van las cosas entre ustedes? — preguntó.
Suspiró—Si, ya no da para más porque Samuel me hace sentir cosas que...