Pero no pudo seguir las reglas de él, busco con desesperación su rostro y lo miro fijamente —¿Podrías al menos fingir que me quieres cuando estamos a punto de tener sexo? — pregunto de repente. .
Noto como tomaba distancia, de repente estaba siendo el hombre mas cruel del mundo con Yaz y jugando con sus sentimientos —Lo siento, no quiero que se malentendido — dice acercándose y tomando su mano para que no se vaya.
Yaz se queda ahí, expuesta en el patio de aquella fiesta y se abraza a si misma riéndose —No pasa nada, fui una idiota porque simple de pasa que me enamoro fácil sin medir...