Melo se levantó de su cama dejo solo a Hugo, se puso a prepararse para poder irse a trabajar. Era un nuevo día y necesitaba juntar energías positivas. Muy en el fondo sentía una angustia que le atravesaba el pecho y no podía más.
Hugo se pone atrás suyo — ¿La llamarás después de tanto tiempo? — pregunto haciéndola dudar.
Juega con los dedos sobre su táctil y traga saliva para calmar sus nervios —Si, creo que me hará bien saber de ellos y poder disfrutar de mi familia — le aseguró.
Hace un gesto para que marque, Hugo siempre quiso que Melo siga interactuando con su familia y que...