- Perdóname por ser bipolar. - Musite, el no respondió
Y me dio un cálido beso en el cuello, que hizo que sintiera un pequeño escalofrío. Se alejó un poco de mi.
- ¿Tienes hambre?- Yo negué con la cabeza .- Estás más delgada... - Pasó su
dedo por mi estomago.- Yo alce una ceja el río
- ¿Entonces antes estaba gorda?
- No, solo que ahora estas más delgada, pareces anoréxica .- Bufé por su comentario.
- No exageres Allan. - Sonrió.
- Ey ¿Qué quieres hacer hoy hermosa? .- Cuando dijo eso, una pequeña y pervertida escena pasó por mi mente.
- ¿Cómo qué?
- No lo sé,...