Diputado João Gilberto
- ¿Hola, mi amigo. Cómo estás?
– Llamo a mi amigo dueño del hotel.
- Mi noble Diputado, ¿cómo estás?
- Muy bien, me quedo en tu hotel.
- Es un honor recibirte, y ya sé del nuevo romance con la intocable princesa de azúcar – se ríe – Felicidades.
- Bueno, logré domar a la bestia, y por eso te llamé – suspiro – Le pasó algo muy molesto aquí en el hotel, una de las mucamas confundió a Nathalia, pensó que era una acompañante.
- Mi querida te pido disculpas, la voy a despedir ahora mismo, en cuanto cuelgue voy a preguntar para ver quién...