Nadia
Ramón estuvo muy enfermo toda la noche, el cuchillo podía estar oxidado o con algún tipo de veneno y al pasar a su torrente sanguíneo lo dejó con mucha fiebre y debilitado.
El hombre seguía en el sótano y les pedí que pusieran hombres para vigilarlo, podría ser el único testigo del asesinato de Hernandes Sanches.
Tenía cuatro días para ayudar a la hermana de Ramón.
Hice algunas observaciones en las fotos que tomé en la casa y en las fotos que estaban en el expediente, pediría una nueva pericia en la casa, tal vez nuevas personas podrían traer noticias y, por supuesto, seguiría todo de cerca.
El juez...