nadia
- No me mezclo con gente de mala naturaleza, mesero.
Se ríe y creo que se va, pero me agarra del cuello y me lleva a una de las habitaciones. Podría parar pero no lo hago.
A media luz, mostraba una habitación con una cama, un sillón y un aparador con bebidas destiladas.
Me tira contra la pared y me huele el cuello y me muerde el lóbulo de la oreja.
Sentimientos extraños sentí en ese momento, pensé en Cam.
Intenté sacármelo de la cabeza, quería disfrutar de la noche, pero como siempre me perseguía.
Pasé mi mano por su espalda, quería disfrutar de la noche, y olvidar todo...