Capítulo 6
Indiferencia.
Sofía
El trayecto de regreso a casa fue más pesado de lo habitual. Mi madre hablaba por teléfono desde el asiento del conductor, ajena a la tormenta que se desataba dentro de mí. Su voz era un eco lejano, algo que apenas registraba mientras mis pensamientos giraban en torno a Joaquín y sus palabras.
“Ni siquiera eres una mujer aún. Eres... solo una niña”.
Esas frases se repetían en mi cabeza como un disco rayado, y con cada repetición, sentía un peso mayor en el pecho. Me giré hacia la ventana, observando cómo el paisaje pasaba a toda velocidad, pero nada lograba distraerme. Apreté los labios y...