Si, la estaba retando. Esa persona estaba jugando con ella. Pero no más.
Priscila se giró rápido hacia el cuarto y buscó dentro del bolsillo de su pantalón aquello que le habían regalado para suprimir el celo. Al menos si estaba afuera estaría a salvo temporalmente. No quería que nadie más tocara su nuca, solo Layan y para eso tenía que tomar medidas extremas.
Tocó esa zona. La cuidaría a toda costa porque ella era de Layan. Así que sin dudarlo tomó la píldora y la tragó.
Extrañamente no sucedió nada. Bueno, eso era positivo. Así que no lo pensó más y volvió a la ventana y efectivamente esa persona...