CAMERON
Corrimos por todo el pasillo, pero no había rastro de nadie; sin embargo, me di cuenta de que la señal del ascensor marcaba el piso de abajo, y en mi mente acelerada se conectaron muchos puntos en un chasquido.
—¡Vamos abajo! —exclamé y señalé la pantallita, que marcaba el piso inferior.
Don y Tom me miraron y asintieron, y tomamos las escaleras.
A juzgar por la situación, no debía haber muchas personas involucradas en esto, en especial porque Jacob no tenía muy buena situación económica ni referencial. Los ca.pos no se arriesgarían por algo que estaba en aparente oscuridad, mucho menos por un tipo como él.
Siendo franco, en...