CAMERON
—¡Schatje, schatje!
Un fuerte grito me sobresaltó de repente, haciéndome saltar en la cama y mirar al costado con terror.
Después de que Gianna se durmió, me di un baño y piqué algo, pues no tenía hambre, tomé mi portátil y me puse a trabajar en un proyecto que se me encomendó desde hacía un par de semanas, relacionado con un dos estrellas en el espacio profundo.
Sin darme cuenta, se hicieron las dos de la madrugada, pero seguía teniendo ganas de trabajar, así que decidí quedarme un poco más. Probablemente mis labores como monarca se agudizarían en los próximos días con el tema del Bicentenario, todo sumado a...