Sergio se encontraba feliz de tener con él a Rina, seguía amandola, sus padres no pudieron hacer que contrajera matrimonio, se dedicó en cuerpo y alma a cuidar a su hijo, pensaba reunirlo con su madre en cuanto la llevarán con ellos, el día que por fin la tuvo a su lado, se encontraba ilusionado, se mantuvo junto a ella, hasta que noto que estaba despertando del sedante que le habían puesto los hombres que la secuestraron.
—Amor de mi vida, por fin podremos estar juntos. —Dijo Sergio cuando vio que estaba despertando, la observó mientras estaba inconsciente, para él era la mujer más bella que existía.
Rina sorprendida no...