Entre Bruno y Nicole las cosas parecían mejorar, ese día él decidió hacer ejercicio antes de irse a la oficina, más que por estar preocupado por su físico, lo hacía para distraer su mente, deseaba ir a buscar a su hijo, pero Leandro tenía razón, no tenía caso si no tenían alguna pista sobre donde hacerlo.
Salió del cuarto de ejercicios, se encontró a Nicole en el pasillo, ella lo escaneo con la mirada.
—¿Ves algo que te guste?
—Mucho. —Contestó sonriendo, él le devolvió una sonrisa coqueta.
Entraron en su habitación, Nicole se sentía bonita con lo abultado de su vientre, él se encargaba de decírselo todos los días....